domingo, 28 de septiembre de 2008

La patata es la base de la alimentación de Irlanda.
La mía es Patapat.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Girona es aburrida y el aeropuerto es feo.
pero Roma es una absoluta Maravilla (más a las 5 de la matina)

Los curas de patadas voladoras
los monaguillos en acto de servicio
los badajos follados sin beneficio
las vírgenes de tetas tentadoras.
En el infierno arda.
Las campanas que no doblan por putas
los cíngulos por sñi mismos fecundados
los angelitos recién sodomizados
el Adán que le come la fruta a Eva
En el infierno ardan.
Las monjas vouyeristas y calientes
las sotanas más cortas del mercado
masturbarse no es malo ni pecado
lo predican monjes autosuficientes
Que en el infierno ardan
En el infierno ardan.


HAcía taaanto tiempo que no rimaba algo....

martes, 23 de septiembre de 2008

La jirafa que se tumbó para dormir

Una jirafa, vaga, perezosa como ella sola, decidió un día que estaba harta de estar de pie, no sentarse nunca en su vida y dormir 2 horas la día interrumpidas por pequeños sustos de depredadores y siempre erguida sobre sus cuatro patas. No aguantaba más.
Cogió y sin haber mostrado anteriormente su malestar a toda la manada, hizo un gesto de desagrado con la boca y se tumbó. El resto de los especímenes de la manada se acercaron y golpearon a la jirafa tumbada con suavidad como diciendo "Venga, levanta, hemos nacido para estar de pie y es nuestro deber para con los turistas". Pero seguí tumbada y había empezado a recostar su enorme cuello en el suelo.
Otra jirafa se acerco dando grandes zancadas lentísimas y repitió la operación con algo más de ahínco. No obtuvo resultado, la jirafa se había dormido.
Las jirafas se miraban porque no sabían hablar -ni saben por el momento- y trataban de buscar en los enormes ojos negros de sus congéneres la solución o la respuesta.
Una cría -no se sabe si fue macho o hembra, jirafo o jirafa- se acercó con curiosidad al corrillo que formaban los mayores. Se tumbó también y se durmió en apenas un minuto.
El resto, ya con más horror que asombro intentaban despertar a ambas. Sólo pensaban en la decepción que se llevarían los turistas y lo fácil que estaban al alcance de los depredadores.
Un adolescente no pudo evitarlo. Se tumbó. Y emularon al trío una pareja joven. Algunos andaban despacio en círculo buscando una solución. Pero no la encontraban y a medida que corría el tiempo el número de jirafas tumbadas aumentaba.
Una de las más viejas -por ende, una de las más sabias- temía por que las jirafas no pudieran levantarse después de tumbarse. Decidió arriesgarse a probar, si no se pudiera levantar, ya había vivido demasiado. Por primera vez, sus rodillas tocaron la tierra y la hierba seca. Intentó levantarse después y lo consiguió sin esfuerzo.
La sensación le gustó tanto que se tumbó y se durmió también.
Al ver el resto que la más vieja -y por ende, la más sabia- se había tumbado y levantado sin mayores consecuencia siguieron su ejemplo y se durmieron.

Los leones.
De lejos las veían.
Pensaban.
"Dios están lejísimos, mira que pequeñas se ven"

A la mañana siguiente las jirafas se levantaron y se fueron a beber agua.
Ahora que me voy de Erasmus a Perugia, Oslo hará un paréntesis en su estancia erasmus en España para volver a su Noruega natal. Pero antes de todo esto he hecho un descubrimiento de gran valor.
Oslo es del Sporting de Gijón.
En estos días de despedidas, nos abrazamos y cantamos juntos "Ea Ea Ea Sporting de Primera".
Mi madre nos mira y se vuelve como diciendo que no tenemos remedio.
No nos entiende, nos gusta el fútbol.
¡Aupa Sporting Oslo!
Sé que desde Noruega leerás esto.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Hasta ayer no había recibido ninguna visita de Irlanda en este rinconcito.
Hoy sale la banderita de Irlanda marcando que ha llegado alguien desde esa isla (que sabe Dios por dónde estará vagando...).
También se ha sumado una visita a las que vienen de Suecia.

Si p implica q por Modus Polens, Irlanda debe estar en Estocolmo, o Estocolmo en Irlanda.
Y yo aquí como un gilipollas, esperando.
Los días primos y verdes
se me olvida
cómo se leían
los números romanos.
Siempre he sido partidario
de que tuvieran más vocales
y de que el cincuentaynueve
se leyera "Lix".
Abro la Leco para hacer una lista absurda de las cosas que me quedan por hacer antes de irme a Perugia. Y encuentro que la has usurpado con tu caligrafía. Me encanta tu caligrafía. He echado a mi hermana que me miraba con curiosidad fumar de mi cachimba y he leído con calma. COn clama el molash se consume. Quisiera llorar, pero he hecho una promesa y no pienso romperla. Sonrío. Aunque no lo vayas a leer, tengo que escribirlo: Te quiero.

domingo, 21 de septiembre de 2008

hay un perro muerto mojándose en el arcen.
A nadie le importa, los coches consumen kilómetros
con guarnición de caucho.
Por fin vuelas.
Te alejas, dando saltos de nube en nube
hacia el norte haciendo mucho ruido.
Nube que pisas, descarga agua.
Yo me quedo en el centro de la piel de toro,
-dentro de 3 días me expulsan de este colegio-
y al llegar a casa me pesan las anámnesis.
Te veo, no te dejaré de ver.
Han convocado elecciones en mis ojos,
pero no permito la libertad de expresión
y con los dedos disuelvo manifestaciones
que no saben si son de felicidad o trsiteza.
Lloro en silencio, los badajos de los timbres
eléctricos no se mecen. El badajo de mi boca,
por su parte, tirita por no llorar también.
Te veo, no te dejaré de ver.
Te veo
no te dejaré de ver.


Pat se ha montado en un avión y se ha ido a una isla que flota y puede ser arrastrada lejos (Al Caribe por ejemplo, o al centro del Ártico). Para cuando vuelva, yo estaré hablando otro idioma. Para cuando venga, la (te) estaré esperando.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Si, yo orino
en los gerundios evaporados y
mezclados en la calima de playas sin nombre.
Y siento
el placer
y la calma
recordando
anémonas que me acariciaban la cara y la espalda
y que voy a echar de menos
cuando ande lejos.
Sonriendo añorando llorando echándo(te) de menos.

martes, 16 de septiembre de 2008

¡Cómo mola ser tu novio!

jueves, 11 de septiembre de 2008

La calle de-de-bajo-de mi ventana
se va quedando vacía poco a poco
como un falo enorme que llega al orgasmo.
A este verano penetrado
se le van escapando las tormentas
después de haberse ido
diez mil veces, sudando, jadeando.
Sudando en Zamora, en Batres,
Madrid y Estocolmo.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Cansado de estudiar y queriendo digerir la noticia, salí a la calle a dar un paseo, liarme un cigarro y contemplar la tormenta. Estuve andando un rato y decidí sentarme a fumar y pensar de cara a los rayos.
Digería preposiciones (Hasta, desde) y nombres italianos cuando por la espalda se me abalanzó algo. Me clavó sus uñas en la camiseta y deduje que era un gato. Me eché las manos a la espalda, noté su pelo y lo agarré del cuello. Era un gato. Enfrentándose a una presa mucho mayor que él. Por más que trataba de zafarme de él seguía a mi espalda y en cuanto una de sus patas se desprendía de la camiseta, la siguiente estaba clavándome sus garras sin cuidado en el cuello o ya en un costado desgarrado. No había manera de zafarme de él. Cuando ya por fin logré que sus zarpas no agarraran jirón alguno de mi camiseta lo agarré del cuello y lo trajé al frente. Era un gato negro.
Fue inutil, se había incrustado en mi brazo y hacía trizas mi piel. Una segunda mano trato de ahogarlo y salió escaldada. Mis insultos sirvieron de poco, sus chillidos no me amedrentaron. Sólo tenía que ponerlo a la altura de mis pies para, de una patada, hacerle cejar en su empeño. No hubo manera. La sangre ya manchaba la acera y el dolor empezaba a hacerse insoportable.
Cayó al suelo y esquivó una patada que lo iba a haber mandado al otro barrio. Se mantuvo a una distancia prudencial, con el pelo erizado y su cuerpo completamente doblado. Todavía no había retraído sus garras y como un perro me enseñaba los dientes.
Le faltaba un ojo, y no lo había perdido conmigo. Por un momento pensé que se trataba de una reencarnación de Edgar Allan Poe en uno de sus personajes. Le miré fijamente y me aguantó la mirada.
Un amago de ataque no sirvió más que para que retrocediera sin cambiar ni la postura ni su actitud amenazante.
Intenté ser rápido lanzándole una patada, pero el lo fue más y consiguió encaramarse a ella esquivando el golpe hasta trepar a mi cara. La pelea fue eterna y duró apenas, tal vez, 20 segundos. Prosiguió con su rutina de arañazos por toda mi cara y mi cabeza hasta que consiguió clavar sus colmillos en una de mis cejas.
Estaba a punto de darme por vencido. Colgaba de ella y la gravedad le ayudaba a aumentar un dolor que no había vivido jamás.
Desesperado grité:
"¡Maldito Poe! ¡Maldito Poe!"
Y de ipso facto cejó en su empeño.
Se volvió a mantener a una distancia prudencial, ya sin su cuerpo curvado ni el pelo erizado en señal de advertencia. Creo que se rogodeaba en verme la cara ensangrentada completamente y la camiseta a cachos manchados con mi sangre.
Su único ojo amarillo me miraba atentamente. Después de unos momentos en los que decidí que un nuevo intento de agredir al intruso terminarían por enfurecerle aún más, el gato se dió la vuelta y al trote se marchó hasta meterse debajo de un coche.
Incrédulo de mi situación, con diezmil pentagramas en la espalda, en los brazos y en la cara dijé una vez más.
"Maldito Poe".

martes, 9 de septiembre de 2008

Los carpinteros daban golpes.
Como si fueran elefantes
andaban estrenando la tarima.
Yo, desde abajo, no trataba
más que de desentrañar
mensajes encifrados en morse,
ver si los martillazos podían
encuadrarse en el Danubio Azul
-mierda, otra vez Wagner-.
No conseguía nada.
Solo había un grifo mal cerrado
-un grifo monstruoso-
y el ruido de las gotas
que caían.
Pum, Pum, Pum, Pum.

Catapat!

lunes, 8 de septiembre de 2008

Lo siento,
cada noche,
desde lejos,
con los dedos,
despacio,
te voy a
desnudar.
En silencio,
y sabrás
a que huelen
las noches
italianas.
Apretaste los labios y te vestiste
con esa mirada de sospecha.
Desde la mano en la espalda
me arrojaste un puñado
de azúcar a los ojos.

No dolió, no duele.
Las lágrimas que ahora vierto
son, dulcísimas.
Pero lloro,
y me bebo mis lágrimas.
Saben a ti, a sospecha,
a labios apretados.
No dolió, no duele,
tal vez me duela en el futuro.

La próxima vez
échame limón.
Y de Italia
te traeré botellas y botellas
de Limoncello

domingo, 7 de septiembre de 2008

Teteras de la polonia
de la guerra fría.
Teteras amarillas
de la polonia más roja.

Teteras que hacen sonreir.
-y que te hacen imaginar que huelen todavía a té-
Gracias teteras.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Por ti,
como la coliflor
que haga falta.
El miércoles estudiaba Latín y Buñuel asaltó mi capacidad de abstracción.

a quien le importa si me masturbo viendo un perro andaluz.
Les da igual que sea un perro andaluz o una porno.
me llamarán zoofílico igualmente.
Dalí escribió un guión para Harpo Marx.
Y el pobre Harpo no sabía escribir para devolverle el favor.
Barcelona estaba muy lejos, y no tenía su dirección.
Estúpido Wagner ¡ese muerto es de mentira!
¡Dadme un tango!
¡Ja! Me disfrazaré de surrealista.

martes, 2 de septiembre de 2008

Y ya no quiero ofenderte,
y ya no aguanto esperar,
pero anoche llevé a una chica
a nuestro bar de Jazz.

Ati te gustó. Ami nunca meha gustado.
Yno creo queme llegué a gustar.
Pero nunca me dejará de gustar
quete guste ati.
porque tume gustas.
Mu cho.
A veces pienso que
son demasiados
los poemas que
que escribo empiezan
por "A veces".
Quizá porque
no sé nunca
como terminarlos.