martes, 31 de marzo de 2009

Me acuerdo de ti
me cago en tus muertos
etc etc tec

lunes, 30 de marzo de 2009

Mi libreta está en el maletero de Fran ¿qué hace ahí? Lee a Gil de Biedma. A falta de ella transcribo lo encontrado en un libro encontrado.
I´ve just found this book in Girona´s airport. It´s quite funny cause I usually find books when I´m travelling abroad. Last one was in Lisbon, in the Alfama quarter. Although I don´t speak a word in portuguese I Though it was a beautiful and cheap souvenir. Like these book that is going to come with me to Rome and Perugia. Places where not a word of english is spoken, but who knows? I might forget this book in a bench and someone from an English speaker country might find it and bring it back home with this horrible handwriting. To who it may concern I´m Julio Marqués Barrios and I just wanted to know If I had forgotten my english. I´m afraid I have

sábado, 28 de marzo de 2009

Gorda inmune
infame obesa
que llueva que llueva
la virgen de la cueva
los perros muertos duermen
las margaritas se levantan
en armas y con resaca
que si que no
decídete coño
Te desnudo un cigarro,
esto es desvestir un santo para vestir otro.
Pero el segundo queda más bonito.

A las duras y a las muy maduras

Ole mis cojones capaos.
Salgo el jueves.
Llego el viernes,
son las siete,
duermo una hora,
mi sono svegliato,
voy a trabajar,
trabajo doce horas,
¿duermo? no.

miércoles, 25 de marzo de 2009

20 días sin Perugia

Esta tarde, a eso de las 9 menos 20 o así cumpliré 20 días lejos de Perugia. No he podido evitar en esta tarde de primavera de sol radiante y plantas sin papeles creciendo en el jardín ponerme a hacer balance paseando y fumando viendo como engordan los albaricoques o como rompen a brotar las hojas de la higuera. Qué pequeñas son todavía y que grandes serán llegado agosto.
Nada, no hay nada aqui. No hay nada en España, nada en Madrid, nada en Batres. Todo sigue igual, como si nunca hubiera faltado. La nostalgia que siento por lo que he dejado atrás es incomparable con la que tenía de esto estando allí. Echar de menos Batres (y cuando digo Batres incluyo amigos, familia y perro) duele, pero no es insufrible. Echar de menos Perugia (e incluyo en Perugia las mismas categorías que en Batres) es insufrible. Diganme ahora que es porque alli estaba todo el día de fiesta y porque los amigos de supervivencia nunca dan problemas. Diganlo y me cagaré en su boca. No es ya solo el ritmo de vida lo que echo de menos. No es ya los amigos que se han dejado atrás (que en ningún caso los calificaría de supervivencia). Mi vida en Perugia tenía algo especial que aqui no tengo. En Perugia elegía lo que quería, aqui, lo que tengo, lo elegí hace demasiado tiempo. Y en algunos casos no sé si mantengo la elección. La vida en independencia es dulce a la par que pesada pero sin duda mejor que la dependencia, la atención a horarios, las lecciones de temas y cosas que ya conoces y has dado. En Perugia tenía unas botas, aqui tengo un coche que gasta más que ellas.
Afirmaría que estoy escribiendo esta reflexión con la intención de gritar a los cuatro vientos (que son 3: norte y sur) que aqui tengo algo que alli no tenía. Bueno, qué demonios, aquí tampoco lo tengo, quizá ese sea el problema, pero el no tenerlo el Perugia me importaba una mierda como un piano. Pero ¿estoy bien aqui? sí, fumo como dos hijosdeputa, trabajo todos los días (unas 40 horas semanales en total), me gusta lo que estudio y tengo un plato en la mesa. Estoy bien aqui siempre y cuando no piense en lo jodidamentedeputamadre que estaba en Perugia.
Aqui ya me he adaptado a una rutina que acaba con mis fuerzas entre diario. Me levanto a las ocho, entro a clase a las nueve y media, salgo a las tres en el mejor de los casos, vuelvo a casa y llego a las cinco, mi madre llega a las seis y veinte y a esa hora me voy a currar, salgo a las diez y media por lo general y llego a casa a las once y cuarto. A veces, en una demostración de orgullo, cojo y salgo hasta la una con los amigos. La cosa no mejora los fines de semana. Viernes, sábados y Domingos entro a currar a las once y sabe Dios cuando salgo. Lo mismo es a las 6 como a las 8 como a las 11; como no podía ser de otro modo salgo con los amigos pero no hasta altas horas pues al día siguiente toca dar el callo de nuevo. todo para tener cuatro duros y volver. En Perugia el horario no existía, era muy variable. Lo mismo habia semanas en las que me levantaba a las siete como días en los que me levantaba a las dos, pero generalmente no me solía acostar antes de las tres y necesariamente por estar de fiesta como supongo que estarán pensando. Desengáñense, la vida Erasmus de Perugia no es como la de los demás Erasmus. Pero coño, era mi puta vida y la echo de menos.

martes, 24 de marzo de 2009

Esta mañana he pensado en dejar la carrera y me he empezado a descojonar.
Rosel habla de Agnese:

Agniese habla sola en la cocina, la escucho desde mi cuarto... no es raro en ella, es ella, a veces suena a que discute, pero sigue sola. Se pasea casi deambulando por el piso, me gusta tomar café con ella y fumar, mirarla cuando come, y cuando empieza a ponerse pendientes y collares y chapas y bufandas y gorros unos sobre otros. Me gusta cuando me mira y sonríe, y que me regale margaritas de chocolate de la suerte. Sabe que siempre me encuentra en la cocina, cuando se aburre, y a mi me gusta que me pueda encontrar. Todo esto empieza a ser normal.

Rosel, y quizá sea pecado no haber hablado de ella hasta este preciso momento, era mi compañera de piso. De hecho todavía sigue siéndolo, no he vuelto a tener otra (es posible que por compañera de piso también entraran las buffalo soldiers (cris, lara, sara y gracia) pues me pasaba más tiempo en su casa que en cualquier otro lado de Perugia). Rosel era la vecina de al lado. Al final se quedó en Perugia (¡Hija de las remilputas!) se fue a vivir al piso de Agnese, pequeñas casualidades, de nuevo, sí. Rosel me debe pasta, pero ya me la dará cuando llgue la factura de la luz y echemos cuentas. De momento solo la echo de menos.
Quiero ponerle nombre al final del tunel.
Y cara, y pelo, y lista de reproducción aleatoria favorita.
Hobbies, rincones, techo.
Pero sobre todo tetas.
Pupilas a los ojos del pecho.
Algo que llevarme a la boca
sin correr el riesgo de pisar al gato
y de lo que ambos nos beneficiemos.
Reciprócidad
así, en esdrújula.

Me apetece que me la chupen y no voy a ser yo el que lo haga(s).


La violencia de las palabras, la más bella de todas

lunes, 23 de marzo de 2009

Mola fumar en tu habitación,
pero más aún si te lo tienen prohibido.

sábado, 21 de marzo de 2009

Opus. 345

Ayer estuve en una fiesta de hippies, en una casa de hippies y haciendo cosas de hippies. En la casa de hippies habia un piano. La dueña de la casa, que era una hippie, se sentó a tocarlo. Yo, reunido en el jardín con un grupo de hippies, me levanté corriendo y fui al salón a escuchar. Yo siempre me he maravillado con que alguien supiera tocar un acorde, pero tocar a Chopin a toda velocidad (incluida la primera sonata) haciendo correr aquellos dedos de hippies por el campo blanquinegro del piano me puso los pelos de punta. Y lo disfruté mucho. Ahora que ya he llegado a casa después de trabajar, no he podido evitar ponermelo de fondo e imaginarme aquella rubia de ojos azules bajita sacada de un videoclip de Yes. Y ahora, después de lo que soñé anoche, probablemente no sea el mejor hilo musical.
Anoche subía via Priori con mis Buffalo Soldiers, Agnese y Nadia. Con una cotoleta en la mano y ya a horas vertiginosas de la madrugada. No dejábamos de abrazarnos y darnos besos y preguntarnos y esxclamar "¡qué sorpresa!" y bueno...esas cosas. Tengo un nudo en el estómago. Supongo que se me apsará cuando cene. o tal vez no se me pase hasta que vuelva a corretear por Via Alesi o subir las escaleras del 13 de via buffalo.
buf, que mal.
Echo más de menos Perugia que lo que eché de menos Batres;
Me voy, tengo que hablar con ella (o él). Y me va a doler, a él (o ella) también. Pero Batres es fuerte y se que lo superará.

viernes, 20 de marzo de 2009

Se llega a una edad en la que te das cuenta de que
hay países con un solo Dios y muchas clases de queso.
Después hay países con muchos Dioses y solo un tipo de queso.

Ahora te toca elegir en cual vivir.

jueves, 19 de marzo de 2009

Los ingenieros estan diseñando máquinas
que toquen los nocturnos de Chopin
medianamente bien
y forrarse.
Sin saber que son ellos las máquinas
que con un poco de práctica


que demonios, diseñad máquinas y estaos quietecitos
(Ivanciño, nuñez y victor pueden hacer lo que les plazca)

miércoles, 18 de marzo de 2009

Te estás volviendo triste
de poco a poco.
Me clavaré alfilares de estaño
para no llorar tu muerte de pena
porque no me gusta llorar solo.
Los botones de tu mortaja
no serán de colorines;
No podrás comer más piruletas.
Porque, pequeña, de seguir así
sólo yo te lloraré en tu funeral.
Levanté la vista y estaba allí subida.
Arrastraba las puntas de sus zapatos por la arena con cada pasada por el centro y sonreía como una niña pequeña. Pero sobrepasaba con creces la edad máxima de permanencia en el parque.
Le daba igual, creo que era una punky a pesar de sus gafas de pasta, su falda de moderna y su camiseta con una frase en alemán y motivos Beuyeístas*. Me quedé con las ganas de sentarme en el columpio de al lado (porque los columpios siempre van de dos en dos para que si uno se cae, el de al lado pueda reirse), arrojar mi mochila al lado de su carpeta de apuntes y columpiarme con ella para que me explicara por qué sonreía y se columpiaba en un parque para niños siendo ella una universitaria.
Debí haberlo hecho, pero tenía hambre.

lunes, 16 de marzo de 2009

Esto de echarte de menos empieza a ser estúpido.
Echo de menos momentos como el de ducharnos juntos
¡momentos que jamás sucedieron!
Mira si es estúpido.


Pero...ays...
a la vez me gusta tanto...

sábado, 14 de marzo de 2009

Se me ha subido una hormiga a los dedos
estando tumbado en el campo.
La he observado y con ella
he jugado al pilla-pilla.
Al poco me he dado cuenta
de que se parecía a ti.
La precisión de la naturaleza,
su belleza en negro,
la perfección artrópoda
y anónima de lo minúsculo.
Era perfecta.
La he dejado marchar.
Sin duda me encontraré otra
otro día, otra tarde,
y no sabré distinguirla.
Ni si quiera me ha dicho su nombre,
ni si quiera se lo he puesto como
acostumbro hacer con las cosas
que normalmente nacieron sin él.
Será la fe, quien me diga que es ella.
Será la fe, quien me diga que eres tú.
Cambiada, hablando español en lugar
de cantar italiano.
Con gafas de pasta, vestidos estampados de gasa
y una desnudez marmórea
en lugar de tus peremnes gorros,
tu cazadora de cuero ochentera
y...
bueno, todo lo demás.
Ya han llegado las hormigas,
y todas se parecen a ti.
Todas son perfectas.
Mírate. Mírate, venga. Preguntate que estás haciendo con tu vida. Solo estudias, sales y no vives. Eres una oveja, sigues al rebaño, vas donde van todos, bebes lo que todos, siempre lo mismo, comes donde siempre lo hacen todos. No innovas, se te escapa la vida y no te das cuenta. No vives y lo más triste es que crees vivir. Y a los que viven los llamas, raros, extraños, locos, anormales. A los que escuchan cosas distintas a las tuyas los llamas frikis, los que ven cosas distintas a lo que tu enguyes sin mirar son pedantes y los que viven la vida exprimiendo cada segundo y cada gota los llamas irresponsables.

Qué pena...de verdad, que pena.
Echar de menos nunca estuvo de más.
Tenía tanto que darte...

















bueno,
y tu que darme a mi.
Aunque fuera en otra lengua.

(¡Mierda!)

viernes, 13 de marzo de 2009

Las chicas modernas enseñan las piernas.

Mi reino,
mi reino que no es de este mundo
por una Primavera en Perugia.
Mi reino,
de príncipe destronado delibeico*
por un verso en la IV Noviembre.
Mi reino,
de rey decapitado por sans cullotes
por las florecillas del tempietto.
Mi reino,
huérfano de reinas y princesas
por una cafetera naranja.
Mi reino,
mi reino anarcohippiepostpunki
por un cigarro en el camino
a la mezzanime de Sara.

Viva la república de la primavera.
Las revoluciones alérgicas a las coronas de flores.
Vivan los hombros al aire,
los modernos con sombrero,
las martens en el fondo del armario,
las chanclas sin pedicura
y las bailarinas hippies catalanas.

¡Muerte al invierno pasado!

* relativo o relacionado con Miguel Delibes
-¡Ah! Pues hacemos una cosa
(instante de silencio raro)
-¿Qué cosa?
-Tu me enseñas italiano y yo te enseño catalán.
(así pudo haber pasado)
-¿me estás proponiendo una cita?...¡wops! quizá no tengo contigo la confianza suficiente como para haber hecho esa broma.
(así pasó)
-mi nivel de italiano es irrisorio, nada que no puedas alcanzar con un diccionario y un par de pelis subtituladas. Pero si quieres te puedo enseñar algo de alemán.

jueves, 12 de marzo de 2009

En la vida, rectificar es de sabios.
En el amor, es de supervivientes.

Javier García Sánchez "El Otro Amor"

Este tío un día de estos me deja gilipollas.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Las clases han dejado de ser escaleras.
Los parques ya no son lo que eran,
los italianos hablan español,
y se me ha olvidado el galego.
Y ahora,
que puedo dar dos vueltas de campana
y tres tirabuzones y medio en mi cama.
Y ahora,
que como precocinados por mi abuela,
que tardo una hora en llegar al césped,
que tengo cesped, patatas y mahou.
¿qué?¿qué ahora?
Y ahora,
que martina es mejicana
y no se como se llama.
¡Aloha!
Ya no soy Erasmus.
Ya no tengo excusa.
Ya no miento si digo que estudio.

¿Dónde voy yo?
Castigado sin Tuenti
Hoy he visto a Héctor (también conocido como "periferias") en la universidad. Iba con los ojos entrecerrados intentando enfocar la gente que le rodeaba buscando a sus compañeros. Me ha dado un vuelco el cuore, como cuando jugábamos al Pes en el cuartel de Via Alesi.

No juegues a ser Paul Varsack,
no vaya a ser que termines siendo Fred.
¿Vale Holly?

domingo, 8 de marzo de 2009

Si llegas tarde no importa.
Esperaré.
Pero solo te doy cinco siglos de cortesía.

sábado, 7 de marzo de 2009

Reflexiones atropelladas Vol. VI

sara, estaría bien que leyeras esto en alto en Via Bufalo. Os quiero muchísimo. Yo no sabía que tenia tanto amor para daros. Fíjate sois cuatro...y todavía el que os tengo es poco...os quiero mucho de verdad. Dales una abrazo enorme a toda esa gentucilla de por alli, diles que les quiero. Como las patatas fritas a la yema del huevo o más.


Volver al sitio al que te creías tan arraigado después de haber sufrido un proceso de desarraigamiento tan fuerte como el que he sufrido yo es infinitamente extraño. He cogido el coche, conducido por carreteras que me conocían, he andado por un Madrid que no me ha echado en falta, he fumado con los amigos, he ido a mi bar, he hablado con los batreños y sin embargo no he podido hacerme a la idea de que dentro de dos semanas o cuatro días no vuelvo a Perugia, que me quedo aqui, que vuelven las responsabilidades, los autobuses verdes, los madrugones y que sigo pagando 6 euros por entrar en un garito aunque no se llame Domus. Si, es un poco asqueroso, es sin duda un rompicoglioni. Supongo, aunque no me resigno, que todo es cuestión de acostumbrarse. Pero primero debo desacostumbrarme y después, si se tercia, tomar un rutina.
Por mucho que mis amiguitos de Perugia me dijeran que no me rallara en estos días, no les voy a hacer caso aunque a bastanza me gustara. De todas formas se que aunque lo decían con todas sus fuerzas y ganas, sabían que sus súplicas no iban a ser atendidas. No lo sé, pero lo sospecho y lo que si sé es que lo que cuenta al fin y al cabo es la intención. No me quiero imaginar, Sara, como debió verte la gente de espaldas corriendo al lado del tren, me duele, pero me lo imagino y me parece precioso, nos parece precioso. No se imaginan mis pequeños peruginos lo bonito que fue ese momento de todos en el anden despidiéndonos. No os lo podeis imaginar, pero yo si, porque lo sé.
Dejo muchos, pero que muchos cabos sueltos en Perugia. La ciudad que me ha arrancado los pocos resquicios de adolescencia y ha sofocado mis ultimos levantamientos hormonales, la ciudad que me ha visto convertirme en un ¿hombre?, joven mejor. El cabo que más me preocupa es el que me he dejado sin atar conmigo mismo. Tengo una especie de cargo de conciencia de haberme convertido en lo que nunca quise ser. Si, besar a dos chicas la misma noche no me parece muy ético. Menos cuando la primera te ha quitado las legañas de los ojos, te los ha abierto, te ha quitado la tontería costándole tres semanas de esfuerzo, y te ha regalado una Moleskine Original sabiendo lo que para ti significa; y menos aun cuando has engañado a la segunda haciéndote pasar por Manchesteriano (dícese del que habita o es relativo a Manchester) y después de todo, aun sin estar muy dispuesto a ello, te has dejado llevar a su terreno. Cualquiera me diría que estaba en Erasmus y con la primera no tenía nada. Pero yo soy incapaz de no tener nada con las personas. ¿Amor? es una palabra muy grande, una matriuska que dentro tiene otras miles de matriuskas. Supongo que lo que sentía por Agnese era una de esas Matriuskas del medio. Sea como sea no me siento bien del todo conmigo mismo. Llamadme calzonazos, la que tenga valor que se atrava a decirme que debo ser más cabrón con las tías (no responderé de mis reacciones) pero como decían en una película de la posguerra italiana "sono natto cosi". Dejar cosas abiertas puede ser una excusa perfecta para volver y cerrarlas, pero en lo que vas lo tienes ahi estorbando encima de la ñ del teclado o apestando cuando abres la nevera; si, algo asi. Solo sé que no creo que lo vuelva a hacer, no si la primera persona es alguien como ella. Digo lo mismo que dije ayer, ya para terminar,
Tengo ganas de comer coliflor por amor
y no coños por vicio.

viernes, 6 de marzo de 2009

Alla fine i belli siamo stronzi

Si, al final hice caso de su consejo. Jugué a ser un Stronzo y terminé perdiendo. Todo.
No me siento bien.
Bueno, si.
No, qué coño.
No estoy hecho para estas cosas.
Quiero volver a comer coliflor por amor
no comer coños por vicio.

martes, 3 de marzo de 2009

Mañana me gustaría ir al ufficio en chanclas
por no ponerme las martens con legañas.
Pero aunque no hace frío, llueve.

lunes, 2 de marzo de 2009

Y ahora que apenas me quedan 80 horas en esta ciudad, me he propuesto pensar en las cosas buenas que me esperan en Madrid y no en las malas que me puedan acechar en aquel cubo de inmundizzia. Pero invirtiendo en ello el tiempo justo y repartiéndolo con lo bueno que en 80 horas pueden pasar todavía. ¿qué me espera allí? pues me está esperando mi familia, mis amigos, mi perro, un cultivo que va a ser mi devoción hasta más o menos septiembre, el césped de la universidad con su gente, su cocacola y su ración de bravas con su debate de salsas. Me está esperando también mi coche, la moto de mi padre, las juergas por Madrid y por Batres. Dormir los fines de semana hasta las mil y después desayunar el cocido pertinente de todos los sábados. Me está esperando el dependiente del "Educado", que habla italiano por cierto. La barra de la Cultu, aunque esta evz la vaya a visitar desde el lado contrario al que estoy acostumbrado y hayan redecorado la Cultu con un estilo un tanto cutreimitación de Mucha y Horta. Me están esperando los almendros que ya están dándome arcadas con sus flores abiertas. El sol bañando la calle de los Tenderos mientras los espero a que se preparen para salir. Las conversaciones con Jorge Maldonado hasta las 4 de la mañana a golpe de tabaco y whisky con agua. El horizonte con el encabalgamiento abrupto perpetuo del castillo y la iglesia. Llegar a casa de la abuela después de la Uni y tener algo que no es pasta esperándome encima de la mesa. La panzada de aprender que me voy a dar este cuatrimestre con 8 asignaturas. El bar de Jazz en huertas, Tribunal, el Paseo del Prado, Fuencarral, El Barrio de las Letras, Madrid. Las ganas de volver a Perugia. Los planes para ir a ver a Samuel a Poitiers, los planes para ir a Barcelona, los planes para el viaje por Portugal, los planes para el Verano, los planes para el Umbria Jazz, los planes en general. Pero sobre todo, el aire y el agua de Batres. Eso sobre todo.