martes, 30 de noviembre de 2010

Voi che venite da lontano:
Chi siete e come cazzo siete arrivati qui?

lunes, 29 de noviembre de 2010

Lo importante no es que se haya convertido ya en un hecho. Ni si quiera que pueda convertirse alguna vez en realidad, si es que no lo es ya. Lo importante es que la mera posibilidad (el espacio de maniobra que se tiene que dejar porque no queda otra) de que pase...¡me mata más que noviembre! ¡y no tendría por qué matarme según mi yo hace dos días!

¡y además soy demasiado joven para morir!
Ni aunque me metiera San Pedro del Vaticano por el culo
llenaría el espacio que me han regalado a punta de cuchillo.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Yo siempre me sentaba al empezar el curso al final del todo, en la esquina. En todos los cursos coincidía que lo que tenía más cerca era la papelera y la puerta.  Si bien es cierto que tener la papelera cerca me privaba de poder darme un paseo a sacar punta, tener la puerta cerca me permitía ganar unos segundos importantísimos para reservar en nombre de toda mi clase una pista en el recreo. Una tarea rutinaria pero que al final siempre se veía recompensada. Un sitio privilegiadísimo, como digo. En 5º de primaria llegué a tener a mi derecha una estantería que era prácticamente mía. Tenía mi caja (yo era el encargado de cafetería), mis diccionarios, el carpetón de plástica, y un estuche de plástico lleno de reglas.
Si, quinto fue uno de los mejores años de mi vida en el colegio. Lo recuerdo muy bien. Todo eran amigos de la infancia. Podría numerarlos uno a uno.
Las hormonas no habían hecho mella en nosotros. Aun no había celos, todos jugábamos a lo mismo. Se fue Raúl, un chico por el que todavía me pregunto de vez en cuando, y llegaron Kike y Paula. Antes de comer me tocaba quedarme a hacer copia para mejorar mi caligrafía. (Mira, luego resultó que había máquinas que te permiten tener diferente tipo de letra) Pero para algo serviría.
Quinto era pedirle a Moure la raqueta de tenis que tenía de sobra para jugar con él al frontón y al tenis. Quinto era irnos a la pista americana, quedarnos en las canchas hasta más de las dos y media, cuando llegaban los mayores y nos echaban. Quinto fue Mayra, Consuelo, Noemi, Jose Miguel.
Quinto fue la reostia. La papelera al lado hacía que en todas las clases alguien se levantara para sacar punta, y hablar un rato conmigo. Siempre había alguien que traía un plátano para el recreo y dejaba la cáscara en la papelera. Si me lo hicieran hoy vomitaría, pero entonces aguantar todo el día el olor a plátano no importaba.
Mi mesa, cuando llovía y no podíamos salir al recreo, era la mesa de todos. No sé por qué siempre terminábamos ahí. Bober o yo traímos siempre una película en la mochila. Lopez traía una baraja de cartas de Liliput, pero nadie sabía jugar a nada que no fuera pumba. Era gracioso.
En la estantería se guardaban los balones.
No sabíamos muy bien que había en el piso de arriba, pero sabíamos que alli vivía don Pedro, y ese señor nos ponía a todos como velas. Al año siguiente descubrimos que sexto molaba porque el baño estaba en la otra punta del pasillo y se perdía bastante tiempo. Todo, claro, si conseguías que te dejaran ir al baño. Quinto quedaba en el tiempo a tomar por culo de 1º de primaria, y hoy sin embargo, han pasado el mismo número de años desde que dejé el instituto y me parece que fue ayer cuando me daban las notas de selectividad.
Bueno, vuelvo con Walter Benjamin, que no lo conocía en quinto y no sabía que iba a conocerle.
-Recuérdame que te debo un polvo.
-Y yo que te debo horas de sueño.

sábado, 27 de noviembre de 2010

En esta casa pasa algo con los perros.
O son increíblemente inactivos
(como Oslo)
O son asquerosamente hiperactivos
(como Moliére)

Dicen que los perros se parecen a sus amos,
pero yo no sé a cual de mis perros me parezco.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Quien te entienda que te compre


Buscad primero comida y vestimenta, que el reino de Dios se os dará luego por sí
mismo.
Hegel, 1807.
La lucha de clases, que no puede escapársele de vista a un historiador educado en
Marx, es una lucha por las cosas ásperas y materiales sin las que no existen las
finas y espirituales. A pesar de ello estas últimas están presentes en la lucha de,
clases de otra manera a como nos representaríamos un botín que le cabe en suerte
al vencedor. Están vivas en ella como confianza, como coraje, como humor, como
astucia, como denuedo, y actúan retroactivamente en la lejanía de los tiempos.
Acaban por poner en cuestión toda nueva victoria que logren los que dominan.
Igual que flores que toman al sol su corola, así se empeña lo que ha sido, por virtud
de un secreto heliotropismo, en volverse hacia el sol que se levanta en el cielo de la
historia. El materialista histórico tiene que entender de esta modificación, la más
imperceptible de todas.

jueves, 25 de noviembre de 2010

-¿Cómo quiere sus palabras?
-Lo mismo da, pero tráemelas dobladas; que es como me las voy a comer.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Quien me lo iba a decir...

la venganza del pasado

https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069398603428153403&postID=3759030710048482329
Agua
que atraviesa
las fronteras de lo onírico
hasta que rompe
y me rompe
en cristalitos
Durante el día
me los tengo
que ir sacando.
Agua
cristal
.
Es peor que el GHB.

domingo, 21 de noviembre de 2010

La oveja negra de la familia.


Sale Durán i Lleida en la tele hablando en su lengua. El catalán.
Y salta la oveja negra, que coincide que también es la más gilipollas y dice.

-Anda cabrón, cuando vengas a Madrid vas a hablar en español, hijo de puta.

Ojalá esta fuera mi casa para echar a ostias a los subnormales.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Batres está sublime.
Pero sigue estando muy lejos.
(de todo)

miércoles, 17 de noviembre de 2010

¿Tendrán Tuenti las monjas?

lunes, 15 de noviembre de 2010

Dije que el día que el porno
me dejara de llamar
me empezaría a preocupar.
Pero últimamente
mi palabra cotiza tan bajo
como mis bragas.

Teresa Herranz de Villanueva

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Hasta tu apellido es bonito.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Hacía 7 años que las manos no me olían a balón de baloncesto

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Intento verlo por el lado bueno
-convencerme de que es el lado más grande de las cosas-
pienso:
"Así tendré siempre un amigo despierto"
-no es que sea un lado muy grande-
Pero ¿y qué?
"Idiota cuando esté despierta tu estarás durmiendo"
-pero trato de buscar el lado bueno, todo lo tiene-
"te gusta dormir".
-Es un lado mediano-
Y entonces algo me recuerda
"Dormir con ella mola mucho más"
Y eso es una línea
sin lados, solo una dimensión.
Irreversible,
como unas noches que yo me sé.
¡Que me digan donde perdió Cristo el Mechero,
que allí estará ella!