Por un momento
parece que el reloj se para.
la aguja de los segundos
avanza menos con cada tic,
retrocede con cada tac.
Es exponencial y
quizá un día
me parezca que está parada
pero imperceptiblemente
se moverá
-tic-
-tac-
Algunas veces pierdo la fe.
Pero sé que vas a estar ahí
para decirme que ha pasado el tiempo,
aunque no me haya dado
cuenta.
Que la aguja se mueve
aunque yo no la vea.
-tic-
-tac-
Quizá cenemos algo especial
el uno de diciembre,
para celebrar que la aguja
lleva ya un año frenándose.
-tac-
domingo 4 de septiembre de 2011