lunes, 30 de diciembre de 2013

intentas explicarme algo
justificarte
que te bendiga una excusa
yo asiento
digo que si con la cabeza
pero en realidad
estoy pensando
en una portada de Bob Dylan

domingo, 22 de diciembre de 2013

La mujer que canta los números de este bingo es joven,
o lo parece;
pero lo parece en el modo en que las voces de las personas
nos hacen creer que parecen algo.
Sí, así es.

Lleva todo el día cantando números,
su tono es ahora completamente llano.
Sin ganas,
como si se estuviera corriendo
después de haber aceptado echar otro polvo,
aún borracha,
el quinto ya,
a las nueve de la mañana.
Como quien dice,
"vamos a follar que mi avión sale en tres horas y no nos vamos a volver a ver y y aunque digas y diga que no, a los dos nos jode bastante, porque los dos follamos bien".

El setenta y siete siete siete
y la forma que tiene de decir
los números unidecimales.
Cuando son primos cambia el tono,
no lo sabe,
pero lo cambia,
yo la conozco
y recuerda del cole
la simpatía que le inspiraban los números primos.
Una vez se puso muy contenta
porque dijo 7 números primos consecutivos
y una señora le dejó propina al cantar línea después de eso.
Estuvo bien.
Aquella mañana, al salir,
desayunó en el bar de la esquina
y en la para del autobús
se encontró a una compañera del colegio.
Las cosas no le iban mejor,
le pidió un cigarro y después un par de euros para el metro.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Quiero un cenicero bien grande.
Bien grande, de cristal, que pese.
Un cenicero que diga
-vamos enciéndetelo con la calma,
aquí cabe ese paquete entero y otro más-
Si tuviera un cenicero así
podría pasarme las noches escribiendo.
Es el puto hecho de tener que levantarme
a tirar la ceniza
lo que me impide escribir como antes.
¿qué?
Cojones,
algo o alguien tiene que tener la culpa.
Miro la lista de escritores que, 
según El Cultural de El Mundo, 
han partido la pana en este 2013. 
Busco sus fechas de nacimiento. 
El más joven, del 85. 
Y entonces respiro con alivio. 
Como si aún estuviera a tiempo 
de ser escritor. 
Cosa que jamás en mi vida 
he perseguido.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Quizá esté haciendo el más espantoso de los ridículos.
Por ser
por puta primera vez

todo mentira.

Sólo es verdad
que es un quiste.
Que el tiempo no frena
y en las montañas del fondo de Madrid
no se difuminan
sus iniciales

No hacía falta desearlo
no me separan ni el tiempo ni el espacio.

El hijo de puta de Plank
se hace eterno entre
ahora y la próxima vez que me engañe

martes, 3 de diciembre de 2013

Hemos amanecido
como si Pollock
nos hubiera dejado caer
sobre la cama.
No tiene mérito
pollock hace eso con todo el mundo
todas las camas

todos los días.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Mamá
¿por qué dejaste de forrarme los libros?

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Raul tenía un estuche del metro de Londres. Y en aquellos días en los que nos castigaban sin salir al patio nos quedábamos en clase haciendo cruzadas con estaciones del metro de Madrid. Un día nos aburrimos y decidimos coger como inspiración el metro de Londres.

Y quien me iba a decir entonces que algún día las pisaría, no como turista, que lo podía sospechar, sino como usuario habitual que quiere llegar a su casa después de estar todo el puto día currando.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Ya te lo digo, bonita.
Vas a echar de menos Lavapiés.

lunes, 4 de noviembre de 2013

El árbitro desde el principio
sabe que él no va a ganar.
Que ni por poquito le van
a pasar la pelota.
Y aún así sale al campo
y corre tras ella
envidiando a los delanteros,
solos ante el portero.
Las paredes de su casa
son de color verde,
pero no verde esperanza.
Todo lo contrario,
es verde hospital,
verde sala de cuidados paliativos.
Sala de espera,
sala de esperar.
Qué trágico.
Y no le pasan la puta pelota.
Ni a tiros.
Va de negro.
Todos van de negro.
Negro de luto prematuro.
Gol.
Anulado.
Su venganza.
Mentan a su madre.
Empate a cero.

miércoles, 21 de agosto de 2013

grité hace tiempo
que las cosas no saldrían bien
y ahora llega el eco
después de haber pasado
corriendo en paralelo
con el viento
por las ciudades
donde ya he estado
y llega a mis oídos
con la voz cambiada
no va a salir bien
y me encuentro a mi tía
de hospital en hospital
me tapo los oidos
para no oir ese eco
y vuelvo a gritar
ahora si saldra bien
y como no he estado
en muchos más sitios desde entonces
el eco no tarda en volver
ahora si saldra bien

lunes, 29 de julio de 2013

Me cambió la voz.
Me ha cambiado la letra.

Conjuntan de puta madre.

miércoles, 24 de julio de 2013

hoy
te han llamado error.
No tenían ni idea
de lo que hablaban.
Y si lo fuiste
lo eras
lo eres
(o lo volverás a ser)
-en todo caso-
eras MI error.

Eres el determinante posesivo más bonito que he escrito en mi vida.

Y digo más:
nunca estuve tan seguro
de que fuiste
eras
eres
serás
MI
acierto.
MI
mejor victoria sin vencidos.

domingo, 14 de julio de 2013

Ayer
las mesas tenían nombres
de grupos de música.
Mejor que los números.
Las amigas de la novia
en "Belle & Sebastian"
-como no-
Interpol
Daft Punk
Pet Shop Boys
The Smiths.

Nunca debí haber aceptado este trabajo
I always cry at endings
y en las bodas.

viernes, 5 de julio de 2013

Fui
a romperme
a la puerta
de tu casa
como
una ola
para que
al menos
te hicieras
espuma
conmigo

Me abrió
un señor
mayor
con bata
y un perro

El perro
no dijo
nada
-lo esperado-
el hombre
esperó que
dijera algo

me di la vuelta
y me fui
con mi resaca

viernes, 28 de junio de 2013

Somos anacronismos desde la niñez. Tendríamos que habernos conocido dentro de diez años. Somos demasiado jóvenes para la monogamia. O incluso para el amor.

La viuda embarazada.
Martin Amis.
Anagrama 2010.

jueves, 20 de junio de 2013

Un trabajo tolerable.
Que no requiera de mi
más que mis manos.
que le sea indiferente
mi licenciatura,
mi experiencia,
mis idiomas,
mi paciencia.
Un trabajo en el que no tenga
que inventar explicaciones
de por qué las cosas son así
para dárselas
a quien me va a asentir
con la cabeza
pero no
va a entender nada.
La razón,
como a los tontos,
ya me la da
el espejo,
las mujeres que han conocido
el techo de mi habitación,
los cheques de tres cifras raquíticas
en negrita
que me dan a final de mes.

No puede ser tan difícil
pero hay alguien
a la vuelta de la esquina
dispuesto a dejarse
su último aliento
porque eso no suceda nunca.

Soy yo
recién follado.

Me empecé a liar un cigarro
y a pensar en qué iba a decir
cuando me preguntaran dónde iba
con el frío que hacía,
con la que estaba cayendo.
"Voy a darme una vuelta"
Y en la cocina nadie levantó
la vista del ordenador 
y veían el Gran Hermano
que se suponía había de verlos a ellos.

Bajé las escaleras
y pensé
"no es grande Londres
que me he venido a vivir
al único barrio con dos calles y un árbol".
Nevaba.

Hice de encenderse un mechero con guantes
todo un arte.

Luego pensaba por qué había salido
a dar un paseo, bajo la nieve,
a la una de la mañana.

Y me ponía triste,
me preguntaba por qué y no lo sabía
o lo sabía
pero no lo quería decir
o reconocer
o escribir
-que es una forma de reconocer
lo que no se dice-

Pensaba mucho, demasiado, bastante, tanto…
y así llegaba  a las vías del tren
aun con el cigarro encendido
-las vías eran la frontera entre 
mi barrio de dos calles y un árbol
y el barrio siguiente-

A la vuelta no sabía si volver por la calle del árbol
o la calle del semáforo
que también había.

Subiendo las escaleras
de vuelta al piso
pensaba en mi habitación.
Lo pequeña que era,
lo fácil de defender,
en cómo vibraba todo
al paso de los trenes,
las quemaduras con el radiador
metido uno ya en la cama,
las invitaciones que llegaban a la galería
de otras galerías
pegadas a modo de mosaico

"¿de dónde vienes
con la que está cayendo?"
y me daba cuenta de que se me había olvidado lo que había pensado antes.

Relo sabía que yo no tenía una respuesta válida
ni clara,
ni concisa,
tal vez ni si quiera tuviera más respuesta que otra pregunta.

"hazte un porro" me decía después.

Terminábamos viendo Gran Hermano,
con la seguridad,
de que ambos íbamos a perder.

viernes, 7 de junio de 2013

Escríbete algo.
Escribe.
En las paredes, en esa camiseta vieja.
Ya eres mayor,
mamá no se enfadará contigo
Cada espacio en blanco está a tu nombre.
Pagas tus impuestos
nadie puede culparte.
Escribe.
Una carta, en la que digas que todo se cae.
Dile a los corintios lo que te ha pasado,
juega a ser San Pablo
dile a los tesalónicos como se hace el pan
-quizá se les haya olvidado,
una vez fui a verles y comían con las manos
y empujaban el pescado con uvas-
Escríbeme.

O déjalo.
Dame un toque por Skype
yo me encargo de hacer poesía
con lo que puedas soltar
por esa boquita.
Yo me encargo
de ponerle tus ojos a este pantocrator ciego.


miércoles, 5 de junio de 2013


No mandé mis naves a luchar
contra tus elementos.
Pero ahora que lo dices
lo mismo ha llegado el momento
de hacerlo

domingo, 26 de mayo de 2013

He rascado en la pintura
de esta especie de pena
y
he encontrado
la fecha de caducidad.

martes, 21 de mayo de 2013

Desde un taburete hecho con periódicos
se vio reflejado en el espejo del final del pasillo
viéndose con la botella en la mano
la lanzó cuan Robin Hood.
Y acertó de lleno en el centro del cristal.

La botella se rompió,
el vodka se esparció por la alfombra
-también hecha con periódicos-
pero su cara de viejo tonto feo y gordo
seguía siendo de viejo tonto feo y gordo
y el espejo igual.
De feo y de tonto.
Me he comprado un libro
-me ha dado igual el título,
el autor, la editorial-.
De alguna manera
había que llenar el hueco
que le había preparado
a su cara de sorpresa.

Me he comprado un libro
para no dejar constancia
de la ausencia de encuentro,
que no la vi ni de lejos,
que no me tocó ni con un palo.

Cuando vuelva
lo leeré.

sábado, 13 de abril de 2013

Como una gimnasta soviética
te saltas mi toque de queda
-con ese olor a recuerdo
medio nostalgia
medio utopía inacabada-

Me encantas y me enrolo en el Potemkin.


sábado, 6 de abril de 2013

Los días
vienen con retraso.
Así arranca
esta primavera
con crisis
de identidad.

Debe ser
que ella
también
ha vuelto
de algún
sitio en


el que
estaba



mejor.

Escribir sobre la primavera debería estar prohibido.


jueves, 14 de marzo de 2013

Si fuera cardenal
sugeriría realizar los cónclaves
en tu pubis.
Que le den a la Capilla Sixtina.

lunes, 25 de febrero de 2013

Hay que pensar algunas cosas más que otras. Por ejemplo, uno no debiera preocuparse mucho por la marca del azúcar. de nada sirve correr el riesgo de parecerle un lunático a los señores del supermercado pasando 20 segundos delante del estante del azúcar. Es absurdo. Coge el de un kilo, mételo en tu carro, sigue comprando, paga, llega a tu casa, coloca la compra y hazte un café. Sin embargo no sucede lo mismo con los imanes de la nevera que se compran por souvenir. No. Se trata de una decisión meticulosa, con vistas al medio - largo plazo. Hay que pensar que la nevera se abre infinitas veces y por lo tanto infinitas veces nos tendremos que enfrentar a su imagen mal pintada, en relieve y a los recuerdos que depositaste en él cuando lo compraste pensando que quedaría bien al lado del resto de imanes. Los recuerdos del viaje te van a costar 4 euros. Por eso debe recordar cosas bellas, buenas, pero no excesivamente felices que llamen a la melancolía. Piensa, son cuatro euros por todos los recuerdos de ese periodo de ocio. Por supuesto, no se ha de caer en el estereotipo. Nada de cachos de muros, de checkpoints, de charlies, ni de judíos. Los de la DDR molan, porque son casi pueriles, una especie de burla infantil. Y recordar para reir debería ser la única razón de ser de la tiránica industria del Souvenir que se atreve a ponerle precio a nuestros recuerdos. 4 putos euros.

domingo, 17 de febrero de 2013

Mi teoría
de que los dioses
estaban hechos de tortilla de patata
se vino abajo.

domingo, 10 de febrero de 2013

Todo es orden
ahora que me empiezo a creer esto de ser profesor.
Los niños se sientan
delante de mi
y esperan
a ver que digo.
Mis exnovias
son ahora más guapas
que cuando salían conmigo.
-salvo la primera,
que hace años que no veo-
Yo soy más calvo,
pero más sabio.
Por eso sé
que los niños quieren
que les siga contando historias sobre Londres;
que no quieren saber
como se dice uva en inglés.


Es dificil escribir
sin pensarte.
Veo tu espalda en cada espacio en blanco
y cada vez que pasa eso llueven eddings.

lunes, 21 de enero de 2013

Es como si cada vez que abriera la puerta
los broncos de denver estuvieran ahi
mirándome con sus ojitos pequeños
dentro de esos cascos
de fútbol americano
esperando una orden
una palabra de aliento.

Sin intuir dentro de tanto plástico
que son un engorro,
que no les quiero,
que hubiera preferido a otros,
que me están estropeando el césped,
que con una pelota de golf
no se juega al fútbol americano.

Pobres Broncos de Denver.
Me dan tanta pena.

Y esas animadoras...
Credunt hi sunt Jasmine,
sed carduus sunt inter triticum.
Sobretodo al abrir la boca.

Berlín,
espérame.
Nunca te he necesitado tanto.  

martes, 1 de enero de 2013

Feliz dos mil trece
agárrame que me crezco.