domingo, 26 de mayo de 2013

He rascado en la pintura
de esta especie de pena
y
he encontrado
la fecha de caducidad.

martes, 21 de mayo de 2013

Desde un taburete hecho con periódicos
se vio reflejado en el espejo del final del pasillo
viéndose con la botella en la mano
la lanzó cuan Robin Hood.
Y acertó de lleno en el centro del cristal.

La botella se rompió,
el vodka se esparció por la alfombra
-también hecha con periódicos-
pero su cara de viejo tonto feo y gordo
seguía siendo de viejo tonto feo y gordo
y el espejo igual.
De feo y de tonto.
Me he comprado un libro
-me ha dado igual el título,
el autor, la editorial-.
De alguna manera
había que llenar el hueco
que le había preparado
a su cara de sorpresa.

Me he comprado un libro
para no dejar constancia
de la ausencia de encuentro,
que no la vi ni de lejos,
que no me tocó ni con un palo.

Cuando vuelva
lo leeré.