viernes, 12 de septiembre de 2014

Heme aquí 
con este complejo de zorro en la nieve
buscando bajo un manto blanco
con el hocico
la entrada
al valle 
que guardas con celo.

domingo, 31 de agosto de 2014

Yo soy
la gratuidad
de los abrazos
en los mails.

viernes, 29 de agosto de 2014

Creías que esto iba a ser
una decepción como las que reparten los circos;
que nunca cumplen
las expectativas que crean los carteles en las farolas de la ciudad y a las puertas de los colegios.
Que llegarías a la carpa y el trapecista sería viejo,
el payaso no sabría apenas español
y su función se acabaría sin que hubieras
siquiera soltado una carcajada.
Si, lo sé.
Tu creías eso.
Pensabas que la domadora llevaría
el palo de una escoba por látigo.
Que los tigres serían caniches pintados a rayas.
¿verdad?

Qué putada mi brigada.

Cada vez quedan menos circos
que cumplen lo que prometen sus carteles.

Yo que tu me compraba una entrada para cada función.
Yo no puedo ir contigo, soy alérgico al pelo de los caniches, me dan miedo los payasos, no creo que los animales tengan que demostrarle a nadie las cosas que saben o pueden llegar a hacer y si no hay un tanque de pirañas debajo, los trapecistas me aburren.

Te espero a la salida
y después nos vamos a tomar un helado.

Voy a echarme un piti.
Ahora vuelvo.

miércoles, 13 de agosto de 2014

El gato de Nathaly se llamaba Milonga.

miércoles, 4 de junio de 2014

Tengo fijación por los techos.
Traté de ocultarlo.
Ya no es un secreto.
Altos, por favor,
como los de las casas viejas.
Que sean más altos
que la más larga de las paredes que lo sujetan.
Que tenga que usar una escala
para cambiar una bombilla.
Y no tenga escala.
Por favor, que no tenga escala me cago en la puta.

viernes, 23 de mayo de 2014

Bienpodríanlosplanetashabersedisueltoencalvivacomoalguiendijo

No tengo disco duro. Tengo, pero no está aquí, está en esa casa que no sé si es mía o de mis padres. Sospecho que mía, puesto que alguna casa tiene que ser "mía" y es el sitio donde regreso cuando tengo que regresar del todo.
No tengo disco duro y por eso ponga la música de listas de reproducción al azar de youtube.
Que coño estaría viendo que han salido los planetas. Y de repente me he puesto a pensar como habría sido yo con esta edad de mierda del medio de ningún lado.
Sospecho tendría algún coche tipo peugeot 205 (rojo, coño, por supuesto) con alguna pegatina en la puerta del maletero para que todo el mundo sepa que cuando fui con mis amigos a guardamar del segura inauguré por fin la etapa vividora de los 20. Tendría aún en la boca el sabor de un doblete del atleti, y sospecho temo y creo que mi hermana tendría un póster de kiko narváez detrás de la puerta.
No estaría donde estoy, claro. Habría estudiado cualquier cosa, algo tipo...yo que sé... ¿derecho? ¿diseño gráfico? Alguna mierda que, como ahora, tuviera que andar explicando a mi abuela y defender a capa y espada ante los imbéciles de mis tíos.
Amigos en la droga, todos, yo también. Pero las drogas guapas. Farlopa de Vigo. Y para risas. Seguro que con el paso del tiempo las cosas se habrían puesto chungas. Alguien que se pasa más de vez en cuando que de la cuenta. Y el miedo en el cuerpo de acabar como el amigo de ese otro amigo que una vez conocí y que está en el hospital por un chute mal dado. "Era un tío normal, iba a acabar la carrera" y ayer claudicó y acepto entrar por tercera vez en proyecto hombre para quitarse.
Si, esos noventa. Atlanta 96.
Una cinta de Nando Dixcontrol en el casette del coche para cuando las noches se alargan, una papelina de cristal debajo del asiento del copiloto. Motes estúpidos "pollo" "truncao" "taras" "lelín" ese rollo. El ritmo de la noche, el silencio loco, una copia de la llave de casa debajo del felpudo.
Un bote de espuma de afeitar williams en el baño, cogiendo polvo. Dos amigas para follar de vez en cuando. Una fea que folla bien, una preciosidad que lleva 5 meses para dejar a su novio más mayor que ella. La fea además fuma, y me da tabaco. Y escucha mis penas. Yo escucho las penas de la otra. La fea en realidad no es tan fea, es sólo que sólo me gusta a mi. Mis padres la conocen, se lleva bien con mi hermana. Es alérgica a los perros, no puede quedarse en casa a dormir cuando mis padres se van, como no, a Benidorm. Se permite Torrevieja. Follamos en el coche cuando el calentón es demasiado grande.
El corazón roto, claro, pero que se joda, que la Tropic Costa de Getafe sigue abierta y en el Divino entro gratis. Lori Meyers, The Sunday Drivers, Sexy Sadie, Los Piratas. 3 cartas al año al extranjero, 14 dentro de la península. Y un contestador automático como muro de facebook, pero contestador de cinta por favor. Que no muera el formato electromagnético, que las cosas que dan vueltas despacito son más divertidas.
Pienso en que por entonces, yo, este yo de ahora que no tiene muy claro donde volver cuando quiere volver del todo, tenía 9 o 12 años. Con la comunión hecha. Sito Miñanco pasándolo en grande en algún punto de la costa galega y Jesús Gil con sus mamachichos en un jacuzzi, Maria Jesús con sus muñecos en el primera, Millán mandando a tomar por culo a Josema Yuste en la tele de la cocina y yo brindando a Onán por primera vez.
Bah la diferencia no es tan grande.
Puede que los 90 molaran, que hubiera molado vivirlos como aquellos suicidas en seat panda, en facultades de bellas artes, en vallecas (con sus peligros y sus flores)...pero esto tiene algo más de sentido.
Sunday drivers, fuera, sexy sadie fuera, de los piratas queda iván dando coletazos como una lubina fresca en la lonja de Marín y los putos Lori Meyers no quieren aceptar que huelen a muerto desde que empezaron y que su cantante no merece ser llamado ni cantante. Pf no es tan distinto.
Tengo un Xsara del 2000. No me queda tan lejos.

viernes, 11 de abril de 2014

Los vecinos de al lado tienen la misma edad que yo hace unos años.
Las vecinas, mejor dicho.
Hoy han traído a amigos y amigas y están en la terraza. Tocan la guitarra, no me dejan dormir.

Me da igual.
Me contagian algo.

El que toca
-o la que toca-
parece saber lo justo de solfeo.

Quizá se estén pasando la guitarra,
como un porro.

Quizá estén fumando porros y yo esté aquí escribiendo como un idiota.
Son dos meses ya sin fumar
total, no voy a echar a perder esta guerra ahora que voy empatando.

No voy a echarle la culpa a la primavera, pero seguro que no tendrían pelotas a estar ahi un 15 de diciembre. No las han tenido.

Gritar a un coche que pasa pitando por debajo de la ventana nunca les ha debido de parecer tan divertido.

Que jodidamente joven me siento cuando envidio a los que son más jóvenes que yo.

Me enamora la gente valiente.

jueves, 20 de marzo de 2014

Los poemas caducan.
Los poemas no caducan.
Los yogures se pasan de fecha
en todos los frigoríficos del mundo.
Los poemas caducan
en la retina de quien los lee.
Los poemas se pasan de la raya
-a veces-
y dicen algo de follar,
de olvidar montar en bici,
de amar como aman los ositos de peluche
a las madres y no a los niños que los llenan
de babas.
Cosas así.
Los poemas caducan
al pasar página.
Por muy caro que sea el frigorífico
el yogur se pasará de fecha.
Por muy dentro que penetre el verso,
morirá en la retina
según se pase a la siguiente página.
Conozco a mucha gente que ha muerto.
Ninguno había leído
nada que no estuviese caducado.
Coge este poema fresco
mírale las branquias,
tócale los ojos,
fíjate que piel de plata.
Cómetelo para burlar a la muerte,
al olvido,
no caer en la tentación del helado de menta y chocolate.
Cómetelo, que mañana será hoy
y para entonces, se habrá pasado de fecha.


martes, 25 de febrero de 2014

Dios
es que
hasta su
número de dni
es bonito.

jueves, 20 de febrero de 2014

nada
nadie
nunca se puede estar muerto.
Ayer vi a Christian en ARCO.
Después de 4 años, me reconoció

-Remember me?
-Of course I do, you're the boyfriend of this girl...ahg...what was her name...er...

Tampoco se acordaba de mi nombre.
Pero se acordaba de nosotros.
De los dos.

No podemos estar muertos.
Y es un jodido alivio.

sábado, 15 de febrero de 2014

Olvidar
en gallego
se dice esquecer.
Que se parece
mucho
a escocer,
que se parece
mucho
también
a escoger.

alguien en medio del mar escoge olvidar nadar, porque le apetece.
porque vivir le escuece.

se me van olvidando cosas
es necesario que así sea
para eso se guarda
como oro en paño
este silencio
para eso este alto el fuego
ni escupir vale ahora
por eso se vendan
las heridas
las fracturas externas de huesos
las botellas de ginebra de importación
con vidrio molido
y se dejan reposar.

Dentro de un tiempo, tú pon los hielos, la tónica y los vasos.
Que de entre los pliegues
nacerán limones
y manará el gin.
Habremos de recuperar
las migas del tiempo de proust.
Tendremos que hacer memoria,
pero no pasará nada si no nos acordamos de nuestros nombres.

lunes, 10 de febrero de 2014

Tengo voz para la samba y la bossa.
Pero no sé portugués.

martes, 21 de enero de 2014

Nunca pude tolerar el hecho de no entender un símbolo.
Desde pequeño.
Me aprendí la señales de memoria siendo un enano;
las entendía, 
de algún modo las descifraba. 
Mi padre se sorprendía porque había alguna 
que nunca me explicó, 
pero sin embargo conocía.
-imagino a un mocoso diciendo 
"peligro paso a nivel sin barreras"-
Mi tía mari no podía quitarme su libro de sociales de las manos.
Casi no sabía leer, pero conocía todas las banderas.
Luego veía en la tele los juego olímpicos de Barcelona
y sabía de que país era cada deportista.
Me daba igual el deporte,
yo lo veía por ver las banderas.
No salté de alegría cuando Fermín Cacho cruzó el primero la meta.
No lo recuerdo, pero seguro que no.
Lo mismo no estaba ni delante de la tele,
estaría en la piscina.
Después vinieron las letras,
mi guerra de trincheras con la caligrafía,
lo ilegible de mi testimonio,
la prescindibilidad de los renglones 
según se va uno haciendo mayor
-o según se quitaba la camiseta-
Creo que va siendo hora,
a medida que el dolor se desgasta
al mismo ritmo que la suela de mis botas,
de escribirle un libro.
Publicarlo,
hacerme rico entre polémica,
pagar a Inditex derechos de uso de su nombre,
que el mundo de la poesía
tome una bocanada de aire
creyéndome un mesías.
Ser un puto bestseller.
Un contrato que romper
con una editorial.
Críticas en twiter,
huevos por la calle,
charlas en institutos,
conferencias en la residencia de estudiantes
y terminar
por fin
de una puta vez
de darla por perdida
en una tertulia de telecinco.
(y encontrármela en la cola de firmas de Callao un 12 de agosto)
Llega colándose y no levanto la vista porque estoy liado actualizando instagram con una foto de la cola que llega hasta la planta de los videojuegos
-¿Para quién?
-Para mi
-¿Cómo te llamas?
-Soy la protagonista
-No, perdón, el protagonista soy yo.
-Bueno.
(escribiría)
"quien te quiera, que lo haga como la quisieron a ella"
-Muchísimas gracias, espero que te guste. Sígueme en twitter, hasta luego. Siguiente por favor.
Y tener que ir al baño ipso facto un segundo a meterme lasegundaraya de mi vida para poder pasar el trago de no haber tenido cojones después de habérmelos dejado en el aeropuerto de Gatwick.
-inspire-
-respire-
¿esto no iba sobre banderas?
¡ay si!
las que ya se habrán rendido a tus pies
y bla bla bla
pero ya no es plan de volver a empezar.



martes, 7 de enero de 2014

Feliz cumpleaños historia interminable

No sé si tres
o cuatro,
pero sé que no han pasado
dos años.
Es igual.
La luz es la misma,
la temperatura,
la estación,
la calle,
el semáforo,
Maracena llena de hojas;
y seguro esa luz cenicienta
que entraba en mi habitación
mientras se desnudaba
y yo
le quitaba las bragas
desenvolvía su pubis
como un niño desenvuelve
un coche de radiocontrol,
sabiendo lo que es
y con todo el miedo del mundo
a romperlo.

Todos los años
me las apaño para tener que bajar al metro
el primero de enero
con el alba despuntada.
Si no es para recogerla
no tiene gracia,
es feo.
Aunque vaya a buscar a 40 hongkoneses,
no tiene gracia.
Yo quería haber seguido de fiesta
hasta las mil.
Como aquella vez
hace 3 o 4 años
pero seguro que no dos.

San Fermín - Orcasur sigue oliendo igual.
Esa mezcla entre plástico, silicona
y vete tu a saber qué más.
No todas,
pero muchas veces
me acuerdo de la primera vez
que la recogí.
Las escalera mecánicas
la elevaron poco a poco
y ella amaneció por detrás de los tornos.
(Joder que bonita eras)
Era el sol
colándose en el metro.
Yo lo vi idiotas.
Yo he sido testigo.
Que no lo vierais
no implica que no exista.
Yo no he visto París con estos ojos
y sé que existe.
Del mismo modo que a ella no había visto
todavía,
pero sabía que
era
estaba
existía.
Y al final amaneció y la vi.
Creed, imbéciles,
como creéis que tarde o temprano
el semáforo se pondrá en verde.
Creed imbéciles,
porque creyendo se espera.
Y esperando se existe
y existe lo esperado.