domingo, 24 de septiembre de 2017

Vivo en un piso compartido y hace unos días hice limpieza en un altillo que tenemos en el pasillo. Durante años ha sido donde han ido a parar las cosas de la casa que estorbaban o lo que dejaban atrás todos los inquilinos que han pasado por aquí.
Había de todo, claro. Lámparas por lo menos 3. Desde colgantes horrorosas a una lámpara de lava que ahora mismo se está calentando aquí detrás de mi. Estorbos, incontables mochilas, fundas de guitarras, teteras y material eléctrico.
Un tesoro, es verdad, un juego de café de La Cartuja original. No me fijé si completo.
Y poco más.
Fue una experiencia bonita, una especie de arqueología de quiénes habían habitado esta casa antes que yo. Como si los objetos pudieran decir cosas "A alguien no le gustó esta lámpara" "Llegó un momento en que compraron una tetera que calentaba mejor que ésta""dejar atrás mochilas cuando te marchas de un sitio puede parecerse a un poema  sobre el que alguien debería escribir""nadie había pedido un juego de café en la lista de bodas""se hicieron mayores y dejaron de acampar"
Me gustó explorar un rincón de mi casa que nunca me había preocupado y en el que,
por decirlo de alguna manera,
nunca había estado.
Y hace un rato,
mientras atinaba
cerradura y llave
en un coito de metal y maña,
he caído en que me quedaba
un último rincón.
He dejado las llaves,
he vuelto sobre mis pasos
y he mirado debajo
del felpudo.
Como si hubiera nacido
sabiendo que estaban ahí
he cogido dos papeles.
Uno doblado por la mitad.
Otro un legajo de un cuaderno.
"Llámame. Maria Jesús"
La vecina.
el otro
"Eres muy chu chu chuuuli"
Con tres u.

He apostado que se lo decían
al de la lámpara de lava.

Luego he pensado
que me lo habían dejado a mi.

Y que lo habías firmado tú.

En 2011.


lunes, 28 de agosto de 2017

echarte de menos
deporte de exhibición
Japón 2020

viernes, 14 de julio de 2017

La última mujer
que me escribió borracha
lo ha vuelto a hacer.
Linda ha entrado
por la puerta.
En realidad nunca se fue.

Y por Dios
que no se vaya nunca.


martes, 20 de junio de 2017

Volvió.
Y llegó
para que el bajón de Justice
me diera igual.

Nos pusimos a bailar.

He tardado 48 horas
en darme cuenta de que fue
el mejor momento del sónar.

O al menos
el que mejor recuerdo.

No sé que es peor
ni más triste.

Así que escribo un poema
remezclado con mis dudas
como si fueran
en él
a acabarse las preguntas.

jueves, 4 de mayo de 2017

He escrito
el mejor puto poema en años.
Pídemelo.
En serio.

jueves, 6 de abril de 2017

En mi viaje de fin de curso de 2º de la ESO me dejó la que por entonces era mi novia. Nada serio, ya ves tú, amor de púberes. Aun así, y entre amigos, compartí aquel viaje también con ella.
Me lo pasé muy bien igualmente.
Joder.
Pero que muy bien.
Yo era el hijo de unos obreros en un colegio de pago. Todos mis compañeros llevaban discmans. Yo iba con walkmans y cintas. Y dos cojones. Cintas con mis canciones favoritas que me grababa yo. Y Cd's. Me llevaba recopilatorios que me hacía para escuchar en mi Pentium III a 667 HZ. Siempre había alguien que te prestaba su discman.
Aquel viaje me dejé bastante del presupuesto en pilas. Al fin y al cabo pasábamos mucho tiempo en autobuses.
Uno de aquellos recopilatorios se llamaba "Mr. Marley". Todavía lo tengo. Eran canciones de unos tres o cuatro discos que por aquel entonces había mangado de la discoteca de mi tío Carlos "El Techno"(algún día os hablaré de este pilar fundamental de mi vida). La pista número 4 era "Waiting in Vain" del disco "Exodus".
Por alguna extraña razón, aún tengo una imagen mental guardada desde hace años en la que mientras suena la canción yo ando con mis compañeros de clase por las calles de Jaca, como pasándomelo bien, pero por dentro no puedo dejar de pensar en aquella chica que me había dejado. Lo más parecido a un videoclip que uno se puede hacer a la idea.
Y...bueno. Pues esa imagen se me ha aparecido persistentemente a lo largo de mi vida cada vez que algo se me ha acabado o se me ha gastado. Todas y cada una de las veces. De hecho es una canción que, lo reconozco, algunas veces me cuesta un poco escuchar. Como que se te atraviesan en el oido y entran a contrapelo.
Y...nada. Que la había escuchado ahora. Y me he dicho que tenía que escribirlo. Por si acaso en el futuro...yo qué sé...se me olvidan estas cosas. Hoy es 6 de abril de 2017.

jueves, 30 de marzo de 2017

el camino al duelo
por lo que pudo haber sido
y no fue
se hace mejor con John Coltrane
y obviando los baches de la gramática
-si hubiera
habría
tendría que
le diré
y desde el principio-
el camino al duelo
por lo que pudo haber sido
y no fue
termina en el quebranto
solo si se quiere
-hoy
mañana Dios libra-
el camino al duelo
por lo que pudo haber sido
y no fue
tiene un atajo
que lleva a una fiesta
en la que se celebra
lo que tu quieras:
los vinos
el sexo
las casualidades
las óperas por separado
la luz de su salón
el gesto de colocarse el pelo
los amigos en común
la premeditación
la alevosía
las alegrías
las soleas
y los tanguillos que nunca
la vi bailar
el camino al duelo
por lo que pudo haber sido
y no fue
puede que se cruce
con mis calles favoritas
y discurra paralelo
al recorrido mínimo
entre su casa y la mía
pero es mera coincidencia
mera coincidencia
-me repito-
El camino al duelo
por lo que pudo haber sido
y no fue
se inicia con la última imagen
quieres que sean las siete
coger la puerta e irte
pero son las tres
y duerme a tu lado
y le haces una foto mental
a su espalda
o alguna espina
del tipo
el camino al duelo
por lo que pudo haber sido
y no fue
se acaba aquí
después de un
mueroporquenomuero
santeresino
con un placer
tan vacío
y tan guay



lunes, 20 de marzo de 2017

Consigue que deje
de soñar despierto mirando bicis
que nunca me compraré.
No lo sabe
pero es más de lo que han conseguido muchas.

Y sin quitarse la ropa.

Mientras tanto,
atrapar con vida al escorpión
que te acaba de picar,
solo sirve
para saber cuánto tiempo de vida
te queda.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Me despierto a su lado
me deja cuerpecito de viernes
aunque sea martes
y tierno como la mierda de pavo

martes, 28 de febrero de 2017

Me me merodea
y me me pongo nervioso.

lunes, 20 de febrero de 2017

Qué bien que viva
donde vive
y que entre su casa
y la mía
salgan a mi paso
mis calles favoritas.

Qué bien vivirnos
como vivo en esta ciudad
y esta ciudad vive en mi
sin saber
quién flota
dentro de quién

No me da
rabia aprender verbos que
no que da
bien poner
por escrito
mientras ella y yo
sigamos inventando
la reflexividad del verbo
orbitar

noche si
noche no
y alguna noche tampoco
y alguna noche también

Que bien todo
cuanto mucho así.


domingo, 5 de febrero de 2017

Solo espero
que no recorras sola
las salas de los museos.

miércoles, 25 de enero de 2017

llegó como una cualquiera
y como una cualquiera
a otro cualquiera
le cambió de sitio
para que la segunda del singular
se hiciera tercera.
En la nueva posición
el complemento indirecto
dejo de ser alguien
para pasar a ser
-adivinen-
cualquiera.

Le tocaría
después
dar el salto al vacío
que requería confiar en las chicas
que apagaban la luz para follar

No era para tanto,
pensó.


lunes, 16 de enero de 2017

me he pasado un tiempo
buscando como encajar
una imagen para una metáfora
pero es imposible
de modo que tengo que presentarla
así



con la carita que tiene Coentrao
de niño perdido
en la sierra de la estrella.

lunes, 9 de enero de 2017

Espero a que esto se acabe
en una especie de
mueroporquenomuero
santateresino
para poner
en negro sobre blanco
algo que merezca
el esfuerzo
la pena
la carne viva
la sal
y el vinagre.

domingo, 1 de enero de 2017

Escribí una vez un poema
pidiendo tener una habitación con techos altos,
tener la necesidad de cambiar una bombilla
y no tener escalera.

Después de un tiempo
se han cumplido las tres premisas
en el mismo espacio
y al mismo tiempo;
subido en la silla,
colocada encima de la cama,
viendo la hostia
que podría darme,
me he visto,
por el retrovisor,
obligado
a hacer balance.
Escucho un disco de Low
que todavía no conocía.
Le doy vueltas a la cabeza,
lo paladeo y mezclo con
el próximo post que meteré en Facebook
por eso de dar señales de vida.
He ido a la ópera,
no he salido en año nuevo
no he hecho un mundo de ello
nadie se ha enterado
estuve solo en el palco
y estuve solo en mi habitación.
Pedir un favor al que acaba de entrar
está feo
-paz, justicia y feminismo 2017-
Como si fuera cosa suya
y no del que exige al tiempo.
Deberíamos desempolvar los refraneros
y que cada palo aguante su vela.

O me pasa algo pronto,
o voy a tener que dejar de escribir