miércoles, 25 de enero de 2017

llegó como una cualquiera
y como una cualquiera
a otro cualquiera
le cambió de sitio
para que la segunda del singular
se hiciera tercera.
En la nueva posición
el complemento indirecto
dejo de ser alguien
para pasar a ser
-adivinen-
cualquiera.

Le tocaría
después
dar el salto al vacío
que requería confiar en las chicas
que apagaban la luz para follar

No era para tanto,
pensó.


lunes, 16 de enero de 2017

me he pasado un tiempo
buscando como encajar
una imagen para una metáfora
pero es imposible
de modo que tengo que presentarla
así



con la carita que tiene Coentrao
de niño perdido
en la sierra de la estrella.

lunes, 9 de enero de 2017

Espero a que esto se acabe
en una especie de
mueroporquenomuero
santateresino
para poner
en negro sobre blanco
algo que merezca
el esfuerzo
la pena
la carne viva
la sal
y el vinagre.

domingo, 1 de enero de 2017

Escribí una vez un poema
pidiendo tener una habitación con techos altos,
tener la necesidad de cambiar una bombilla
y no tener escalera.

Después de un tiempo
se han cumplido las tres premisas
en el mismo espacio
y al mismo tiempo;
subido en la silla,
colocada encima de la cama,
viendo la hostia
que podría darme,
me he visto,
por el retrovisor,
obligado
a hacer balance.
Escucho un disco de Low
que todavía no conocía.
Le doy vueltas a la cabeza,
lo paladeo y mezclo con
el próximo post que meteré en Facebook
por eso de dar señales de vida.
He ido a la ópera,
no he salido en año nuevo
no he hecho un mundo de ello
nadie se ha enterado
estuve solo en el palco
y estuve solo en mi habitación.
Pedir un favor al que acaba de entrar
está feo
-paz, justicia y feminismo 2017-
Como si fuera cosa suya
y no del que exige al tiempo.
Deberíamos desempolvar los refraneros
y que cada palo aguante su vela.

O me pasa algo pronto,
o voy a tener que dejar de escribir