martes, 20 de junio de 2017

Volvió.
Y llegó
para que el bajón de Justice
me diera igual.

Nos pusimos a bailar.

He tardado 48 horas
en darme cuenta de que fue
el mejor momento del sónar.

O al menos
el que mejor recuerdo.

No sé que es peor
ni más triste.

Así que escribo un poema
remezclado con mis dudas
como si fueran
en él
a acabarse las preguntas.